domingo, 28 de enero de 2007

Parece ser que los primeros habitantes de la zona que ocupa Londres en la actualidad fueron varias tribus celtas. Sin embargo, el verdadero origen de la ciudad se remonta al año 55 antes de nuestra era, cuando el emperador romano Julio César visitó la zona y decidió crear un puerto al que llamó Londinium (algo así como "fuerte del lago" en bretón latinizado), en la orilla norte del Támesis. La ciudad fundada se desarrolló: se construyó un puente sobre el río y Londinium se convirtió en el punto comercial más importante en aquella región del imperio romano. Los romanos levantaron un templo al dios Mitra y una gran muralla, algunos de cuyos vestigios han llegado hasta hoy.

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